Si usted es uno de aquellos tipos que acostumbran a sonreír con ironía ante la historia de que unas tarjetas cuadrangulares denominadas tarot, bellamente ilustradas, que contienen extraños jeroglíficos, pueden referirle cualquier cosa acerca de su pasado, de su presente o de su futuro, si se toma un poco de su tiempo para leer, se encontrará con una gran sorpresa.Los arcanos del tarot pueden realizar exactamente eso. ¿Imposible? Ese concepto tenían muchos sobre la bomba atómica hasta que su potencia aterradora despertó a un mundo incrédulo. La televisión, los vuelos en "jet" que dan la vuelta al mundo y los cohetes a la Luna se señalaban como imposibles. Las inertes cartas del tarot y las recónditas e inescrutables leyes de la naturaleza son tan inútiles como un átomo no escindido. Sin embargo, de la misma forma que se orienta la energía atómica hacia un esfuerzo constructivo, las cartas se emplean para aplicar las leyes naturales. Al desarrollo del carácter o a la solución de un problema, liberan una potencialidad beneficiosa para usted. Aunque el tarot puede ser nuevo para usted, es tan antiguo como el hombre mismo.
El Gran Libro de Thoth, o del tarot, era ya famoso en la más remota antigüedad. Con todo, el conocimiento espiritual que en él se atesoraba fue mantenido en secreto por espacio de siglos. Viejas ruinas dan testimonio de un desarrollo científico considerable, mucho antes de que comenzara la historia. Y aún cuando el hombre moderno sobrepasa a sus antepasados en ciencia física, queda muy rezagado en lo concerniente al progreso espiritual. Estas ruinas y tradiciones hablan de una antigua filosofía espiritual que trasciende el alcance de lo desconocido y practicado por la mayoría de la gente del mundo de hoy. A través de los siglos, la ciencia reemplazó a la conjetura con hechos objetivos, y como resultado de generaciones progresistas, el hombre aprendió a protegerse de miles de peligros que amenazan su física supervivencia. Debido a ese estudio orientado en el plano físico, la gente se ha visto privada perjudicialmente de efectuar francas investigaciones sobre los hechos espirituales de la vida. Por lo tanto, una decadencia espiritual está atacando al hombre porque las múltiples necesidades de su alma exigen un conocimiento que él no está desarrollando. Para obtener tal conocimiento, debería utilizar los mismos métodos estrictos de los científicos.
Los conceptos nebulosos, las conjeturas y los desvaríos, deben ser reemplazados por una sólida estructura de lógica estricta. Entonces el humano será capaz de descubrir los medios mágicos efectivos para protegerse cuando se halle amenazado en cualquier plano, físico, emocional, mental o espiritual. Podrían presentarse muchos ejemplos para demostrar un conocimiento remoto del tarot. Pero como este tema se ha tratado eficientemente en estudios cabalísticos, su repetición resulta innecesaria aquí. Una corta referencia a libros tan diversos pronto revelará que los últimos escritos de los pueblos primitivos demostraron menos familiaridad con el tarot en la medida en que el tiempo fue transcurriendo. Los profetas Ezequiel y Daniel ponen de relieve cierto conocimiento de él. y, ciertamente, quienquiera que haya escrito el Apocalipsis, lo basó por completo en el tarot. Cada uno de sus 22 capítulos se refiere a los 22Arcanos Mayores del Tarot, aplicándolos a la profecía. Resulta dudoso que un completo conocimiento de cualquier libro sagrado, incluida la Biblia, pueda captarse integralmente por quien desconoce el tarot, que permite la interpretación de los denominados misterios de la cábala. Aún para manejar el tarot, que es la Clave Plateada, uno necesita la Clave Dorada de la Astrología.
De tiempo en tiempo, los arqueólogos encuentran restos de estas dos claves en todos los continentes del planeta. Por ejemplo, en 1964 tuvo lugar en Egipto la mayor excavación de este tipo en la historia reciente y uno de los más importantes hallazgos arqueológicos del siglo XX. La famosa "Avenida de las Esfinges", descripta en la historia egipcia como nexo de los templos Luxor y Karnak, fue desenterrada mediante la remoción de 3.000 años de escombros y polvo. Los egiptólogos estiman que el camino de piedra, de 20 pies de ancho, tiene un largo de 2 millas y está delineado por 1.400 esfinges, 700 de cada lado, separadas cada 15 pies. Las esfinges, que son de 10 pies de largo y 4 pies de alto, fueron construidas por muchos faraones entre los años 1200 AC. y 78 AC. Inscripciones y jeroglíficos adornan la base de piedra, cada una de ellas de 5 pies de altura. La tradición hermética sostiene que aún resta hallar un registro no descubierto de las dos claves —astrología y tarot dentro de la Gran Pirámide. Menciona un túnel que conduce a través y debajo de las garras de la Esfinge hasta un Templo de Iniciación Egipcia. En este templo, a lo largo de las paredes, se hallan las tablillas mencionadas anteriormente, donde están inscriptas las cartas del tarot representando la historia de la iniciación del alma a medida que atraviesa el Ciclo de la Necesidad.